Gloria Valdez

Educación, Música y Artes

Música  

Ludwig van Beethoven

Interesante video que muestra en su versión original la pieza titulada Marcha Turca del Extraordinario compositor Ludwig Van Beethoven.
Esta obra clásica ha sido utilizada durante mucho tiempo como tema de inicio de un programa infantil televisivo.

Ludwig van Beethoven

Nació en Bonn el 16 de diciembre de 1770, y murió el 26 de marzo de 1827 en Viena.

Fue hijo y nieto de músicos, por lo que su padre le inició en este arte. Intentando emular a Mozart, su padre Johann le instruyó musicalmente de una forma severa, lo que impulsó el fracaso del joven Beethoven presentado como niño prodigio en actuaciones públicas. Incluso su verdadera edad era ocultada para impresionar aún más al público. La disposición sin embargo que Beethoven sentía por la música, hizo que se volcara totalmente en ella, a pesar de las numerosas palizas que le propinaba su padre levantándolo de la cama para sentarlo ante el clave. Incluso se cuenta que le reñía severamente cuando lo oía improvisar. Gracias a un músico llamado C.G. Neefe (que fue quien valorando su talento publicó sus primeras notas), entre 1782 y 1783, Beethoven entró en el teatro de la corte en calidad de ayudante suyo, donde pudo acceder a numerosos ensayos de las óperas que allí se representaban.
En 1784 el Maximilian Franz, príncipe elector, lo nombró organista de su Capilla con un sueldo de 150 florines anuales, a lo que siguió un viaje a Viena a los 16 años. Allí conoció a numerosos autores, y es muy probable que tocara ante Mozart. Tras esta breve introducción en esta ciudad, regresó a su ciudad natal, donde los problemas familiares (muerte de su madre y padre) marcaron esa época. Durante ese tiempo compuso su primera obra personal, “Cantata a la muerte de José II”, que nunca fue interpretada. Allí Beethoven mantuvo también numerosos contactos con Haydn, quien fue su maestro, aunque la relación con este último no fuera del todo tranquila.

En 1792, Beethoven vuelve a Viena, donde encontrará su estabilidad como compositor. En aquella época Viena era una ciudad muy musical, con gran producción de compositores, y el genio se instaló rápidamente ganado fama y admiración, imprimiéndose sus nuevas obras y debutando como gran pianista. En 1796, Beethoven era ya requerido para tocar en otras ciudades, incluso tocó ante reyes melómanos con éxito (Federico Guillermo II). Por fin en 1800 dio su primer concierto, pero poco después empezó a notarse él mismo el comienzo de la pérdida de audición

Aquí comienzan las angustias de un Beethoven que poco a poco no iba a actos públicos para que nadie se percatara de tal hecho, aunque el avance de su enfermedad le obliga a retirarse de la dirección como hasta ahora venía haciendo. Entonces se vio obligado a comunicarse por medio de notas (cuadernos de conversación, de los cuales se conservan la mitad). El compositor comenzó a refugiarse en sí mismo, teniendo una explosión creadora increíble, estrenando sus sinfonías con gran éxito, la ópera Fidelio (con una acogida más fría), sonatas, cuartetos… aumentando la admiración y popularidad de la que ya gozaba, hasta llegar a la cima en el estreno de su 9ª Sinfonía y Misa Solemnis (1824), ante una sala abarrotada.

Beethoven continuaba empeorando de salud, y en los últimos meses de su vida, compuso lo que los estudiosos piensan que son sus mejores obras, los últimos cuartetos de cuerda, innovadores en su tiempo.

Una neumonía desencadenó a finales de 1826 una serie de problemas que le ocasionaron la muerte el 26 de marzo de 1827. A su entierro acudieron 20.000 personas, y se subastaron la mayoría de sus manuscritos y pertenencias.

Wolfgang Amadeus Mozart

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Mozart, la genialidad precoz

Nació en Salzburgo el 27 de enero de 1756. Su padre, Leopoldo Mozart, también compositor, fue su educador musical. Fue quien lo instruyó y quien lo promocionó artísticamente en su niñez. Con 6 años recién cumplidos su padre lo llevó de gira por Europa (Linz, París, Munich, Viena), donde alcanzó gran éxito. Un niño prodigio que conmovía a todos por su precoz genialidad. A los 8 años compuso su primera sinfonía, y a los 11 un oratorio y un drama. Poco a poco se fue convirtiendo, tras una severa educación musical, en uno de los mayores genios de la historia.
Además de con su padre, quien se ocupó de que tuviera una excelente formación, él estudió con los mejores maestros de la época, como Johann Christian Bach -el menor de los hijos del gran Johann Sebastián-en Londres y con el padre Martín, en Bolonia.

En 1767 la familia se estableció en Viena, y allí el niño Mozart comenzó a escribir una misa solemne, varias sinfonías, algunos lieder y, sobre todo, empezó a cultivar el género operístico que lo llevó a los niveles más altos. En 1769, con 13 años, fue nombrado maestro de conciertos del príncipe-arzobispo de Salzburgo, hombre que no supo apreciar el talento avasallante del adolescente.
Como Mozart quería seguir viajando, le pidió permiso al arzobispo quien lo despidió de su trabajo. Realizó su viaje por París (1777) y por Italia, donde estrenó varias óperas. A pesar de su deseo, Mozart no pudo quedarse en París, en cuyo viaje murió su madre que lo acompañaba. Por ello, tras 16 meses, volvió a Salzburgo, donde siguió a las órdenes del arzobispo -gracias a que Leopoldo Mozart intervino para recuperar el puesto para su hijo-.
Pero el éxito llegó con sus primeras óperas, por lo que Mozart se pudo ir de allí e instalarse en Viena como músico libre. En aquella ciudad se casó en 1782 con Constance Weber, hermana de la que había sido el amor de su juventud. Los problemas de salud de ambos hicieron que vivieran en precariedad durante el resto de sus vidas, a pesar de que les sobraba trabajo (alumnos, conciertos, composiciones, encargos del emperador José II, etc.).

Mozart siguió escribiendo partituras: decenas de obras y óperas, como el “Rapto del Serrallo” (primera ópera en alemán), “Las bodas de Fígaro” (1786), “Don Giovanni” (1787). Hasta que volvió a realizar una gran gira de conciertos por Frankfurt, Munich, Mannheim y Magunci.
En 1791, a pesar de estar enfermo y lleno de deudas, se dedicó a escribir ansiosamente partituras. Tras estrenar “La flauta Mágica” y la “Clemenza di Tito” (en ese mismo año), Mozart comenzó a trabajar en un encargo que una persona desconocida le había hecho: un Réquiem. él pensó que esa persona en realidad era una voz que le anunciaba su propia muerte (y que el réquiem sería para él mismo), pero parece que fue un melómano (el conde de Walsseg) quien se la encargó a escondidas para poder estrenarla como suya.

Mozart murió el 5 de diciembre de 1791, en Viena, antes de cumplir los 36 años. Hay distintas hipótesis sobre su muerte: bronconeumonía, fiebre, infecciones, envenenamiento, etc. Pero no está clara cuál fue la verdadera causa. El genio dejó sin terminar la que llegó a ser una de las más bellas composiciones de la historia. Su discípulo Süssmayr fue el encargado de completar la partitura. Mozart fue enterrado en una fosa común, y entre los asistentes a su funeral estaba el malafamado Antonio Salieri.
Fue un genio absoluto, autor de una música que aún hoy conserva intacta toda su frescura, con la capacidad de seguir sorprendiendo y emocionando. Un referente de la música de todos los tiempos, Mozart, se destacó con una magnificencia poco vista, sobre todo teniendo en cuenta su precocidad como autor.

Antonio Vivaldi

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Antonio Vivaldi

(Venecia, 1678 – Viena, 1741) Compositor y violinista italiano. Igor Stravinski comentó en una ocasión que Vivaldi no había escrito nunca quinientos conciertos, sino «quinientas veces el mismo concierto». No deja de ser cierto en lo que concierne al original e inconfundible tono que el compositor veneciano supo imprimir a su música y que la hace rápidamente reconocible.

Autor prolífico, la producción de Vivaldi abarca no sólo el género concertante, sino también abundante música de cámara, vocal y operística. Célebre sobre todo por sus cuatro conciertos para violín y orquesta reunidos bajo el título Las cuatro estaciones, cuya fama ha eclipsado otras de sus obras igualmente valiosas, si no más, Vivaldi es por derecho propio uno de los más grandes compositores del período barroco, impulsor de la llamada Escuela veneciana –a la que también pertenecieron Tommaso Albinoni y los hermanos Benedetto y Alessandro Marcello– y equiparable, por la calidad y originalidad de su aportación, a sus contemporáneos Bach y Haendel.

Poco se sabe de su infancia de Vivaldi. Hijo del violinista Giovanni Battista Vivaldi, el pequeño Antonio se inició en el mundo de la música probablemente de la mano de su padre. Orientado hacia la carrera eclesiástica, fue ordenado sacerdote en 1703, aunque sólo un año más tarde se vio obligado a renunciar a celebrar misa a consecuencia de una enfermedad bronquial, posiblemente asma.

También en 1703 ingresó como profesor de violín en el Pio Ospedale della Pietà, una institución destinada a formar muchachas huérfanas. Ligado durante largos años a ella, muchas de sus composiciones fueron interpretadas por primera vez por su orquesta femenina. En este marco vieron la luz sus primeras obras, como las Suonate da camera Op. 1, publicadas en 1705, y los doce conciertos que conforman la colección L’estro armonico Op. 3, publicada en Amsterdam en 1711.

Con ellas, Antonio Vivaldi alcanzó renombre en poco tiempo en todo el territorio italiano, desde donde su nombradía se extendió al resto del continente europeo, y no sólo como compositor, sino también, y no en menor medida, como violinista, uno de los más grandes de su tiempo. Basta con observar las dificultades de las partes solistas de sus conciertos o sus sonatas de cámara para advertir el nivel técnico del músico en este campo.

Conocido y solicitado, la ópera, el único género que garantizaba grandes beneficios a los compositores de la época, atrajo también la atención de Vivaldi, a pesar de que su condición de eclesiástico en principio le impedía abordar un espectáculo considerado en exceso mundano y poco edificante. De hecho, sus superiores siempre recriminaron a Vivaldi su escasa dedicación al culto y sus costumbres laxas.

Inmerso en el mundo teatral como compositor y empresario, Ottone in Villa fue la primera de las óperas de Vivaldi de la que se tiene noticia. A ella siguieron títulos como Orlando furioso, Armida al campo d’Egitto, Tito Manlio y L’Olimpiade, hoy día sólo esporádicamente representados.

La fama del músico alcanzó la cúspide en el meridiano de su vida con la publicación de sus más importantes colecciones instrumentales, Il cimento dell’armonia e dell’inventione Op. 8, en la que se incluyen Las cuatro estaciones, y La cetra Op. 9. Pero a fines de la década de 1730 el público veneciano empezó a mostrar menor interés por su música, por lo que Vivaldi decidió probar fortuna en Viena, donde murió en la más absoluta pobreza un mes después de su llegada. A pesar de este triste final y de un largo período de olvido, la obra de Vivaldi contribuyó a sentar las bases de lo que sería la música de los maestros del clasicismo, sobre todo en Francia, y a consolidar la estructura del concierto solista.

Johann Sebastián Bach

Johann Sebastian Bach
(1685/03/21 – 1750/07/28)
Organista y compositor alemán del periodo barroco
Nació el 21 de marzo de 1685 en el seno de una familia que durante siete generaciones dio 52 músicos de importancia, en Eisenach, Turingia (Alemania).

Recibió sus primeras lecciones musicales de su padre, Johann Ambrosius. Cuando éste falleció, se fue a vivir y estudiar con su hermano mayor, Johann Christoph, por entonces organista de Ohrdruff. En 1700 comenzó a trabajar como miembro del coro de la iglesia de San Miguel, en Lüneburg.

En 1703 pasó a ser violinista de la orquesta de cámara del príncipe Johann Ernst de Weimar, para pasar en ese mismo año a Arnstadt, donde se convirtió en organista de iglesia. A finales de 1705 consiguió un permiso para cursar estudios con Dietrich Buxtehude, organista y compositor danés afincado en Alemania. Entre ambos músicos se estableció un relación tan positiva que su estancia Lübeck se prolongó un mes más de lo acordado. Esto levantó críticas por parte de las autoridades eclesiásticas, que además se quejaban de las florituras y armonías con las que acompañaba a la congregación en sus cantos religiosos.

En 1707 contrajo matrimonio con Maria Barbara Bach, prima segunda suya, y se trasladó a Mulhose, donde trabajó como organista en la iglesia de San Blas. Un año después regresó a Weimar como organista y violinista de la corte del duque Wilhelm Ernst. Allí permaneció durante los siete años siguientes y se convirtió en concertino de la orquesta de la corte en 1714.

En Weimar compuso unas 30 cantatas, incluida la conocida cantata de funeral Gottes Zeit ist die allerbeste Zeit (c. 1707), además compuso obras para órgano y clavicémbalo. Entre 1717 y 1723 ejerció como maestro de capilla y director de música de cámara en la corte del príncipe Leopoldo de Anhalt-Köthen. Durante este periodo escribió fundamentalmente música profana para conjuntos instrumentales e instrumentos solistas. También compuso libros de música para su mujer e hijos para el estudio de la técnica del teclado y el arte de la música en general. Estos libros incluyen el Clave bien temperado (I, 1712; II, 1742), las Invenciones (1722-1723) y el Orgelbüchlein (Pequeño libro para órgano, 1713-1717).

Tras un año de la muerte de su mujer en 1720, se casó con Anna Magdalena Wilcken, cantante e hija de un músico de la corte que le dio trece hijos, además de los siete que había tenido con su anterior esposa. En 1723 se radica en Leipzig, ciudad donde vivió ya hasta su muerte.

Su cargo de director musical y jefe de coro en la iglesia de Santo Tomás y en la escuela eclesiástica no le satisfacía por las disputas continuas con miembros del consejo municipal. Las 202 cantatas que nos han quedado de las 295 que compuso, destacan la Cantata de la Ascensión y el Oratorio de Navidad, formado este último por seis cantatas. La Pasión según san Juan y La Pasión según san Mateo también se escribieron durante su estancia en Leipzig, al igual que su Misa en si menor. Entre las obras para teclado compuestas durante este periodo destacan las famosas Variaciones Goldberg, el segundo libro del Clave bien temperado y el Arte de la fuga, formada por 16 fugas y cuatro cánones, todos sustentados en el mismo tema.

Johann Sebastian Bach comenzó a quedarse ciego el último año de su vida, falleciendo en Leipzig el 28 de julio de 1750, tras someterse a una fallida operación ocular. Dejó su influencia en músicos posteriores como Mozart, Beethoven, Mendelssohn o Chopin.

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