Gloria Valdez

Educación, Música y Artes

Los Niños deberían empezar sus procesos de aprendizaje en la naturaleza, no en el aula

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Actualmente, la neurociencia y la neuroeducación infantil, han evolucionado en el estudio de los ingredientes necesarios para el inicio de procesos de aprendizaje en los Niños. ¿Quieres saber por qué la naturaleza es primordial en los procesos de aprendizaje de los Niños? ¿Los Niños por qué necesitan salir del aula? 

No existe vida en los Niños, sin aprendizaje
En los Niños “el contacto directo con el mundo físico es absolutamente imprescindible para que los Códigos genéticos se enciendan, y con ello, la maquinaria del aprendizaje”
 El Catedrático de Fisiología Humana, Dr. Francisco Mora, asegura, que al nacer, el aprendizaje es el primer mecanismo que se activa en los Niños. Por éste motivo, “la vida en los Niños no sería viable sin el aprendizaje”.

 Desde el nacimiento, los Niños ya están aprendiendo, se trata de las necesidades más antiguas de la existencia humana: comer, exteriorizar sentimientos y emociones, dormir, beber y reproducirse. Los Niños que no pudieran aprender, o que aprendieran mal, morirían pronto. Imagina un niño que no aprenda a comer, seguramente perecería de hambre e inanición. ¡Ojo! Aprender es muy distinto a no poder por realidades biológicas y/u otras situaciones distintas inherentes a los Niños.

 Cuando los Niños nacen, el aprendizaje es el primer dispositivo cerebral que se activa. Es el mecanismo garante de la armonía al medio ambiente y la supervivencia.

 El cerebro de los Niños, y en sí el de los mamíferos, posee una estructura diseñada por Códigos heredados a lo largo de los distintos procesos evolutivos que excitan a los Niños a aprender de modo espontáneo. Estos Códigos ya vienen impresos en el programa genético.

 “El aprendizaje del mundo sensorio-motor de los Niños, debería ser extraído de la realidad directa y física, y no de las fotografías o dibujos”

 En distintos programas de televisión, o a través de presencia física, podrás observar las reacciones y comportamientos de los Niños al nacer; lloran, buscan alimentarse e investigan desesperadamente el contacto con su madre y el mundo físico nuevo que le rodea. Cobra sentido la afirmación del Dr. Francisco Mora, al afirmar que “el contacto directo con el mundo físico es absolutamente imprescindible para que los Códigos genéticos se enciendan, y con ello, la maquinaria del aprendizaje”

Quiere decir, que los Niños desde su nacimiento, aprenden aprendiendo. Los Niños lloran cuando tienen hambre, aprenden de manera rápida que deben ser protegidos y alimentados por su madre. A éste ejemplo real, le llamamos aprendizaje, sostenido por Códigos genéticos biológicos que apuntan al mantenimiento de la supervivencia.


 A nuestros Niños, no deberíamos enseñarle, por ejemplo, que las flores son muy hermosas y se encuentran en los campos. La tarea de aprendizaje sería llevarlo al campo, mostrarle la flor y que él pueda tocarla, olerla, sentirla, arrancarle sus pétalos; además, que la observe en el contexto de todas las demás flores, hojas, tallos y tamaños.

 Así, el aprendizaje del mundo sensorio-motor de los Niños, sería extraído de la realidad directa y física, y no de las fotografías, dibujos o apreciaciones de las demás personas, encerrado en cuatro paredes sin poder saber en concreto de qué cosa le hablan.

 De ésta manera natural y espontánea, los Niños jamás olvidarán la enseñanza aprehendida, acrecentarán los cimientos sensoriales sólidos, que luego utilizarían para crear las ideas y los elementos abstractos.

 Sin duda alguna, todo éste aprendizaje se planifica por el cerebro emocional de los Niños. ¡Claro! Pues todo lo novedoso, actual, que sobrepasa los límites de la monotonía, estimula la curiosidad, uno de los ingredientes básicos de la emoción.   

 Dicho de otra manera, la curiosidad es la llave que abre la puerta de la atención, así, se orquestan con ella, todos los mecanismos neuronales con los que los Niños aprenden y memorizan.

 La curiosidad antecede a la atención. Los Niños no podrían aprender nada, a no ser que lo que vayan a aprender realmente les motive. De ahí, la necesidad de crear en nuestros Niños la real motivación cargada de emoción.

 En conclusión, la atención es como un reflector de luz que alumbra y distingue lo que hay delante de nuestros Niños. Con ésta luz, es con la que los Niños ponen en marcha los mecanismos neuronales de aprendizaje y de memoria, creando con éste proceso, el aprendizaje.

 ¿Cómo es la educación de tus hijos? ¿Tus Niños son cautivados de manera real y correcta para la consecución del aprendizaje?

 Autor: William, Redactor en la Gran Familia de hermandadblanca.org

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Autor: gloriavaldez

Sus más de 29 años de experiencia en la educación la han llevado a ocupar diversos cargos; Docente en Escuelas Públicas y Privadas de Educación Básica, Asesora de Artes en Escuela Normal Superior, Maestra en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey así como en la Preparatoria N° 1 de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente es Asesor Técnico Pedagógico en Educación Básica, Catedrática de la Escuela Normal Superior e Integrante del seleccionado de expertos del Centro Nacional de Evaluación. Su talento, trabajo y dedicación la han llevado a elaborar diversos materiales educativos, entre los que destacan libros y serie de obras publicados por Editorial Trillas. Actualmente comparte sus conocimientos y experiencia impartiendo conferencias, cursos, seminarios y talleres.

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